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Nido de culebras: Una lectura para reflexionar

Por Ramón Núñez Hernández

Cándida Diaz es educadora, periodista y escritora. Maestra por vocación y periodista por convicción, nacida en Jimaní, provincia Independencia. Licenciada en Educación, mención Filosofía y Letras por Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), academia donde labora como catedrática de la Escuela de Comunicación Social. Doctora en Lingüística por Atlantic International University. Es autora de varios artículos periodísticos y libros de Comunicación Social, entre los que se destacan, Fundamentación y estrategia para el análisis hemerocrítico, Manual de redacción para el desarrollo de las competencias discursivas, Análisis del discurso nacionalista desde la perspectiva de la per-locución, Lingüística en la prensa dominicana. Su más reciente producción fue, Del pincel a la opinión, y ahora, insertándose en el género de la ficción nos trae, Nido de culebras.
Nido de culebras, es un breve relato que nos lleva al pensar profundo sobre la ironía de la vida, cuando caemos en un mundo lleno de ambiciones y perversidades, a veces, habitados por seres selváticos, o para ser más preciso con el mensaje, que en este caso inicia con el título junglaresco, Nido de culebras. Obra para evaluarla no por la cantidad de páginas que nos tienen acostumbrados, sino por la calidad de sus ideas. Está estructurado de frases y párrafos cortos, muy asimilable. Distribuidos en 34 páginas, con portada e ilustraciones a cargo de Manuel Almonte, 20 en total. El prólogo está a cargo de Julio Cuevas y la introducción, de Ramón Núñez Hernández. Fecha de la puesta en circulación, viernes 30 de julio.
Nido de culebras, Impresora Soto Castillo, S.A., República Dominicana, año 2021. Autora: Cándida Díaz. Según opinión Julio Cuevas, es una obra de recreación que hasta se puede dramatizar o llevar como parte del diálogo de algún montaje de títeres. Todo va a depender de la creatividad o del ingenio del maestro o de la maestra.”
La obra que la misma autora llama cuento-fabula, se caracteriza por la brevedad escritural, aspecto este que no reduce su significancia en el contenido y su influencia a ejercer en el sujeto lector al valorarla, porque es dinámico, sustancioso y moralizante. Nos lleva a la reflexión con una lectura light. Pregunto. ¿Usted se imagina un nido de culebras y vivir dentro ese nido y, sobrevivir? Sobrevivir en un nido de culebras es lo mismo que sobrevivir en tierra de cocodrilos, sobrevivir entre lobos, sobrevivir entre hienas, sobrevivir entre sanguijuelas, entre pirañas, entre aves de rapiñas, serpientes o tiburones.
La selva, la jungla es el medio geográfico donde conviven las fieras, y, ahí le tocó abrirse camino y hacer nido esta joven pareja: Pirulo y Juanita. Dos humildes, inocentes y dulces culebritas sabaneras con esmeras educación, siempre presto a compartir sus enseñanza-aprendizaje con armonía, con ética cuando se les requiere, aun en las adversidades que se irradiaba en la aldea a través de esas dos culebras maliciosas y mal vecinas: Lolita y Violeta.
Nido de Culebras, en este caso “cuento-fábula” como ha sido categorizada, se trata de una producción que, muy bien, por su ambientación y estructura, corresponde a una obra infanto-juvenil, apta para niños de 8 años o más, los mismo que para adolescentes y jóvenes. Un cuento que, de manera intencional de su autora, entra a enriquecer -tal como dice Julio Cuevas en la prólogo- la amplia bibliografía para niños y jóvenes de la República Dominicana. Es un soporte más que sirve de base al desarrollo de nuestra literatura infanto-juvenil.
En realidad, a pesar de la simplicidad de su redacción, porque sin querer o queriendo, es un texto para que los niños y los jóvenes y los adultos, lo disfrutemos en su totalidad.
Pero la pregunta surge de inmediato. ¿Por qué la autora llama el relato, cuento-fabula? Respuesta: sus personajes son dos vecinas que piensan peor que animales salvajes y de los más peligrosos porque se camuflan y arrastran sigilosamente hasta lograr atrapar a la víctima, y los otros, no son más que la autora del libro, representada por Violeta y su esposo, representado por Pirulo, una pareja de paz, tranquila y trabajadora, muy querida en la vecindad, sin malicias ni mezquindades, que su único grande y grave error es compartir su hogar familiar en la parte baja de un edificio con vecinos ignorantes, ambiciosos y egoístas, que hasta la hija se siente obligada a mentir para evitar el maltrato del cual era objeto de parte de la madre. La fábula deja una enseñanza, una moreleja en el lector, y el cuento, narra hechos reales o ficticios, y ambos personajes: Lolita y Violeta, caracterizadas por perversas y maliciosas se unen hasta lograr sus propósitos sin importarles las consecuencias causadas al medio ambiente y al prójimo. Es decir, para ellas los fines justifican los medios. Veamos este pequeño trozo descriptivo:
“Lolita y Violeta tenían un carácter distinto, una era muy alborotada, violenta y agresiva. Lolita vivía exaltada, muy pretenciosa, tenía complejo de grandeza. En cambio, Violeta era calmada y peligrosa, muy calculadora y fría, pero en el fondo eran iguales, las mismas víboras llenas de urticarias y escozor.” (Pag. 26)
Díaz, Cándida, Nido de Culebras, Impresora Soto Castillo, Santo Domingo, R.D., 2021.

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