Trabajadores surcoreanos llevan al Gobierno de Trump ante la justicia tras redada en Georgia

Martes, 15 de septiembre de 2026, por Isidro Valdez
Más de 300 trabajadores surcoreanos que fueron detenidos durante una redada migratoria en una planta de Hyundai y LG en Georgia presentaron reclamaciones administrativas contra el Gobierno de Estados Unidos, en lo que podría convertirse en una importante disputa legal relacionada con la política migratoria de la administración de Donald Trump.
Las reclamaciones fueron presentadas ante nueve agencias federales, entre ellas el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el FBI y los Departamentos de Justicia y Trabajo.
Alegan detenciones ilegales y malos tratos
La operación ocurrió el 4 de septiembre de 2025 en Ellabell, Georgia, donde cerca de 500 agentes participaron en un operativo que terminó con 475 personas detenidas, la mayoría de ellas ciudadanos surcoreanos. Las autoridades estadounidenses sostuvieron entonces que los detenidos estaban trabajando ilegalmente o incumpliendo las condiciones de sus visas.
Sin embargo, varios de los trabajadores aseguran que fueron detenidos sin recibir explicaciones claras, que tuvieron dificultades para comunicarse por la falta de intérpretes y que fueron obligados a firmar documentos que no comprendían.
Uno de los trabajadores, identificado como Kim, sostiene en su reclamación que permaneció siete días bajo custodia de ICE y que sufrió condiciones degradantes y un impacto psicológico duradero.
Buscan indemnización y una respuesta del Gobierno
Las reclamaciones solicitan compensación por pertenencias confiscadas, pérdida de ingresos y daños psicológicos, además de señalar presuntas detenciones ilegales y abuso del proceso.
La vía utilizada permite a los trabajadores reclamar administrativamente antes de acudir a un tribunal federal. Si el Gobierno no responde dentro del plazo establecido, los demandantes podrían avanzar con una demanda ante la justicia estadounidense.
La abogada que representa a los trabajadores dijo a CNN que el objetivo también es que el Gobierno reconozca lo ocurrido y ofrezca una disculpa.
El caso vuelve a poner el foco sobre las visas
La situación ha generado además preguntas sobre el uso de visas por parte de especialistas extranjeros contratados para instalar y poner en funcionamiento equipos altamente especializados.
Algunos de los trabajadores han regresado posteriormente a Estados Unidos para realizar labores similares en plantas de baterías, mientras mantienen preocupación por la posibilidad de volver a ser detenidos.
La propia redada ya había provocado tensiones entre Washington y Seúl. Más de 300 trabajadores fueron posteriormente trasladados de regreso a Corea del Sur, mientras el caso abrió un debate sobre cómo Estados Unidos puede atraer inversiones extranjeras y, al mismo tiempo, endurecer sus controles migratorios.
Fuente: CNN en Español.



