Medio Ambiente

Ley 64-00: una promesa verde ignorada por todos

Por: Solina Ramos

Ojadiario diciembre 5 2025

La Ley 64-00 sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales en República Dominicana, se creó para proteger nuestra biodiversidad, garantizar el uso sostenible de los recursos y promover una cultura de responsabilidad ecológica. Sin embargo, a más de dos décadas de su promulgación, lo que predomina es la indiferencia ciudadana y la violación sistemática de sus principios.

Promulgada en el año 2000, la Ley 64-00, según su Artículo 1, establece el marco legal para “la conservación, protección, mejoramiento y restauración del medio ambiente y los recursos naturales”, así como la regulación de actividades que puedan afectarlo. Su objetivo es fomentar el desarrollo económico del país, pero no a costa del ecosistema. Sin embargo, gran parte de la población actúa en sentido contrario.

Lo vemos a diario: quema ilegal de basura, vertido de aceite en cañadas, aceite quemado de vehículos desparramado en la calle por aquellos individuos que trabajan mecánica, lo que hace que se contamine todo el alrededor, tala indiscriminada de árboles, construcciones sin permiso y el uso excesivo de plásticos de un solo uso. Estas acciones no solo violan la Ley, sino que también profundizan la crisis ambiental que ya se refleja en sequías más frecuentes, ríos contaminados, pérdida de cobertura forestal y enfermedades.

Irónicamente, muchos serían los beneficios de aplicar verdaderamente esta Ley y las agendas ambientales: acceso a agua limpia, mejora en la salud pública, mayor resiliencia ante fenómenos climáticos,oportunidades de empleo verde a través de la reforestación, el ecoturismo y la energía renovable.

Implementar con seriedad políticas ambientales también mejoraría la imagen internacional del país, facilitando cooperación y financiamiento.Las leyes existen, pero no bastan si la ciudadanía y las autoridades no las asumen con compromiso real.

La Ley 64-00 no es un simple documento jurídico; es una hoja de ruta para asegurar que República Dominicana pueda desarrollarse sin autodestruirse. Aplicarla no es una opción moral, es una necesidad urgente porque cada vez que ignoramos el medio ambiente, hipotecamos el futuro de todos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba