LA ESCALADA ISRAEL–IRÁN: GEOPOLÍTICA EN EBULLICIÓN

Por: Samuel Avila Rodriguez
Ojadiario 26 de junio 2025
Desde el 13 de junio de 2025, Israel lanzó una ofensiva masiva conocida como “Operación Rising Lion”, atacando más de 100 instalaciones en Irán, incluidas centrales nucleares, localidades militares y dirigencias del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica .Teherán respondió con una lluvia de más de 150 misiles balísticos y drones en lo que describió como represalia por agresiones previas.
Como consecuencia, se reportan cientos de civiles muertos o heridos en Irán (más de 650 muertos, unos 2 000 heridos) y decenas de heridos en Israel .
Estados Unidos y Trump: apoyo estratégico condicionante
El expresidente Trump ha lanzado declaraciones beligerantes contra Irán, exigiendo un acuerdo nuclear inmediato o la posibilidad de que EE. UU. intervenga militarmente junto a Israel; ha dejado abierta la opción de usar armamento pesado como «bombas-búnker» . A su vez, el Pentágono ejecutó ataques que ralentizaron el programa nuclear iraní, aunque apenas por unos meses Trump ha marginalizado a los aliados europeos, desecha iniciativas multilaterales como el G7 y exige que Irán negocie únicamente con EE. UU.
China: silencio diplomático con énfasis económico
Pese a evitar el uso de la palabra “silencio”, China ha apelado a la diplomacia y al cese de retaliación, sin embargo, descarta participación militar, manteniendo su clásico principio de no intervención. Esta postura refleja sus intereses estratégicos en el Golfo y su dependencia del 40 % de petróleo proveniente de esa región
Rusia: advertencias y mediación
El Kremlin, bajo Vladímir Putin, ha condenado con firmeza los ataques israelíes y ofrecido mediar entre las partes. Ha advertido del peligro de una expansión geográfica del conflicto, enfatizando que la guerra “es potencialmente peligrosa para nosotros”Además, Moscú firmó recientemente un tratado con Irán para ampliar su alianza estratégica .
Organismos internacionales: llamativas ausencias
El ONU, a través del secretario general António Guterres, pidió moderación, pero no ha logrado imponer resoluciones vinculantes ni coordinar un alto al fuego efectivo . La Unión Europea impulsó conversaciones en Ginebra (20 de junio) pero sin resultados concretos; su influencia es limitada frente al unilateralismo de Trump.
Iniciativas multilaterales tradicionales (G7, ONU, UE) han sido marginalizadas en favor del enfoque bilateral EE. UU.–Israel bajo Trump.
¿Qué viene ahora?
EE. UU. decidirá en las próximas dos semanas si lanza un bombardeo directo .
Las negociaciones en Ginebra siguen en marcha, pero Irán condiciona el diálogo a que Israel detenga sus ataques .
Rusia y China podrían intensificar su rol diplomático, pero por ahora se limitan a condenas y advertencias.
Sin acción coordinada de organismos globales, el conflicto se estabiliza en enfrentamientos crónicos, con riesgo permanente de escalada regional.
En fin, el choque Israel-Irán se encuentra en un punto crítico: EE. UU. y Trump empujan hacia una solución militar condicionada a resultados inmediatos; Irán se refugia en su asociación ruso-china y resiste diplomáticamente; China opta por la prudencia, Rusia advierte sobre los riesgos, y la ONU/UE apenas representan una diplomacia secundaria. El futuro de la región dependerá de si EE. UU. decide intervenir, si Irán está dispuesto a dialogar y cómo evolucionen las alianzas globales.

