Medio Ambiente

Grupo de Alerta y Respuesta de Salud Pública recomendó colocar a Punta Catalina bajo vigilancia de contaminantes atmosféricos

Lunes, 11 de abril de 2022,

Santo Domingo, D.N.

A raíz de las muertes de cuatro infantes a principios del mes de febrero pasado ocurridas en el municipio de Nizao, provincia Peravia, el Grupo de Alerta y Respuesta del Ministerio de Salud Pública que investigó estos decesos, recomendó establecer programas de vigilancia de contaminantes atmosféricos basados en riesgo y solicitar los registros de los últimos seis meses de las emisiones de gases y micropartículas de la Central Termoeléctrica Punta Catalina, CTPC.

Las recomendaciones están contenidas en el informe del organismo oficial de finales de febrero pasado que se pública integralmente al final de este reportaje servido por el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, y el Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente, INSAPROMA.

Aunque la investigación concluyó que a partir de las informaciones recibidas y de la consulta de los documentos disponibles, las muertes de los infantes no guardan relación con posibles factores ambientales como contaminación del aíre, el informe considera “necesario conocer los niveles de algunos indicadores de contaminación atmosférica y de los cadáveres de los niños fallecidos, tales como dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono, ozono y partículas inhalables igual o inferior a diez micras”.

El informe consigna que la investigación tuvo la limitación de no haber podido practicar necropsia a los cadáveres ni tampoco tener acceso al registro de las emisiones de gases y de micropartículas de la Central Punta Catalina, pese a que este registro fue oficialmente solicitado por el Ministerio de Salud Pública a la gerencia de la termoeléctrica y al Ministerio de Energía y Minas.

La recomendación de la investigación se basa en que tres de los cuatros niños que fallecieron presentaron neumonía que es una enfermedad asociada a la contaminación del aire y a las emisiones resultantes de la combustión de carbón y de otros fósiles.

El informe dictaminó que los niños de menos de dos años de edad murieron por diversas causas como shock hipovolémico, anemia severa y falcemia; difusión cerebral, cetoacidosis diabética y diabetes mellitus; broncoaspiración, y por aplastamiento accidental.

Los investigadores citaron la información que les suministró el Comité Nacional de Lucha Contra el Cambio Climático, CNLCC, de la alta concentración de micropartículas y de gases registrados por dos estaciones de análisis de calidad del aire en el municipio de Nizao, en los sectores donde residían tres de los niños fallecidos.

Igualmente el informe recoge que el CNLCC había atribuido esta alta concentración de contaminantes en Nizao, como consecuencia de que la Central Punta Catalina no había reemplazado los componentes del sistema de control de seguridad de aire (AQSC), “como son los filtros, las mangas, y las canastas esenciales para la emisión de micropartículas y el lavado de los gases ácidos arrojados al aire por la chimenea”.

El Grupo de Alerta y Respuesta del Ministerio de Salud Pública justificó la recomendación de implementar programas de monitoreo continúo de los principales contaminantes atmosféricos y evaluaciones de su impacto en salud, por tener éstos la capacidad de ocasionar una amplia gama de efectos adversos sobre la salud humana, agudos o mayormente crónicos.

El informe explica que “la contaminación atmosférica en poblaciones con exposiciones cotidianas, se comporta como un factor de riesgo de bajo rigor, caracterizado por asociaciones débiles, con bajos riesgos relativos para la variedad de efectos adversos que ejerce en la salud, condición por la cual pueden pasar inadvertidos, a pesar de que por la elevada frecuencia de estos, pueden dar lugar a riesgos atribuibles de importante magnitud, que constituyen grandes cargas sociales en términos de pérdida de calidad de vida, morbilidad aguda y crónica, invalidez y mortalidad precoz”.

Indica dentro de los posibles efectos adversos para la salud de la contaminación de las plantas de carbón, están el aumento del riesgo de infecciones respiratorias, enfermedades de la piel, enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, cáncer de pulmón, entre otras, que afectan en mayor proporción a la población vulnerable, niños, adultos mayores y mujeres.

Informó que en todo el mundo, aproximadamente siete millones de muertes prematuras fueron atribuidas a la contaminación del aire ambiental en 2016 y alrededor del 88% de estas muertes ocurren en países de ingresos bajos y medios.

El Grupo de Alerta y Respuesta de Salud Pública también recomendó fortalecer la vigilancia epidemiológica de los eventos respiratorios y realizar las mediciones de la calidad del aire como la presencia de  micropartículas de 10 micras, y de manera especial de menos de 2.5 micras, del dióxido de azufre, dióxido de nitrógeno y del dióxido de carbono.

A continuación, el texto íntegro del informe del Grupo de Alerta y Respuesta de Salud Pública sobre la investigación de las muertes de los infantes ocurridas en febrero pasado, en el municipio Nizao. (Adjunto el informe).

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