Estudio surcoreano vincula vacunación contra COVID-19 con mayor riesgo de varios tipos de cáncer
Miércoles, 01 de octubre de 2025, por Isidro Valdez
Investigadores surcoreanos hallan asociaciones entre vacunas y mayor incidencia de cáncer en distintos órganos.
Seúl, Corea del Sur. – Un amplio estudio poblacional realizado en Corea del Sur, con más de 8,4 millones de personas analizadas, ha generado debate en la comunidad científica al encontrar correlaciones entre la vacunación contra COVID-19 y un mayor riesgo de desarrollar cáncer en el plazo de un año.
Los resultados del análisis señalan incrementos significativos en el riesgo de cáncer de tiroides, estómago, colon, pulmón, mama y próstata en personas vacunadas en comparación con aquellas que no recibieron la dosis. Según los datos, los riesgos relativos oscilaron entre un 20 % y un 70 % más altos, dependiendo del tipo de cáncer.
El estudio también diferenció el impacto según el tipo de vacuna aplicada. Las formulaciones de cDNA mostraron asociaciones con un aumento en cáncer de tiroides, estómago, colon, pulmón y próstata, mientras que las de mRNA se vincularon con mayor riesgo en tiroides, colon, pulmón y mama. Asimismo, la vacunación heteróloga (combinación de diferentes tipos de dosis) estuvo relacionada con incrementos en tiroides y mama.
En cuanto a la variable demográfica, se identificó que los menores de 65 años presentaron mayor susceptibilidad a cáncer de tiroides y mama, mientras que en personas mayores el aumento de riesgo fue más marcado en cáncer de próstata.

Interpretación y cautela
Los investigadores subrayan que estos hallazgos deben interpretarse con cautela, ya que una correlación no implica necesariamente causalidad. El estudio abre una línea de investigación relevante, pero no confirma que las vacunas sean responsables directas de los diagnósticos de cáncer.
Hasta la fecha, múltiples análisis internacionales sostienen que las vacunas contra COVID-19 han salvado millones de vidas al reducir drásticamente hospitalizaciones y muertes. Sin embargo, este trabajo plantea la necesidad de continuar evaluando sus posibles efectos a largo plazo.
El estudio surcoreano ha puesto sobre la mesa un tema sensible que requiere transparencia, más investigaciones y un debate abierto en la comunidad científica. La información obtenida aporta datos valiosos para futuros estudios, pero los expertos insisten en que no debe generar alarmismo sin la debida verificación y contexto.



