Carta pública
Señor Dr. Jorge Asjana David Rector Magnífico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) Y demás autoridades electas Sus despachos.

Lunes 06 de julio de 2026, por el Lic. Euren Cuevas Medina
Santo Domingo, D.N – Distinguidos señores autoridades: Reciban un cordial y respetuoso saludo, al tiempo que les expreso mis más sinceras felicitaciones por la responsabilidad que asumirán al frente de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Al poner a su consideración estas reflexiones, deseo manifestarles que espero plenamente coincidir con sus programas de gestión para la conducción de nuestra academia, los cuales confío que impulsarán su fortalecimiento y posicionamiento estratégico.
La UASD constituye el patrimonio histórico, educativo, cultural y de movilidad social más trascendente de la República Dominicana. Sin embargo, el inmenso aporte que brinda a la nación no ha sido proporcional al respaldo recibido. Nuestra sugerencia es que lideren a la familia universitaria hacia el objetivo de posicionar a esta casa de altos estudios entre las mejores universidades del mundo.
Siendo la institución de educación superior más antigua del Nuevo Mundo, con casi 500 años de existencia, incluso anterior a la formación del Estado dominicano, ha estado históricamente abandonada a su suerte por políticas externas y debilidades internas que han impedido que se adopten políticas de Estado a la altura de su dignidad.
Como patrimonio histórico, la UASD debe ser el símbolo nacional de mayor valor. Es imperativo que el conocimiento de nuestra historia y cultura forme parte del imaginario de cada dominicano. Debe promoverse una política de Estado que instruya a los niños desde sus primeros años de vida para que asuman estos valores y los lleven consigo de forma indeleble. Propongo, además, que dentro de dicha política exista un programa donde cada estudiante del país visite la UASD al menos una vez antes de graduarse de bachiller, contando con guías que resalten los valores de la universidad. Así como otros pueblos preservan sus legados históricos con gran devoción, debemos hacer lo necesario para que nuestra UASD se preserve como una de las mejores de América.
Es penoso recordar que, históricamente, la UASD ha sobrevivido sumida en la precariedad económica, enfrentando situaciones lamentables como la entrega de terrenos universitarios para cubrir salarios de empleados y profesores, hecho que no debe repetirse. Resulta vital rememorar que uno de los mayores logros fue la Ley No. 5778 del 31 de diciembre de 1961, que dotó a la universidad de autonomía. El artículo 3 de dicha ley establece: “El Estado dedicará anualmente para el financiamiento de la Universidad Autónoma de Santo Domingo un subsidio que no será inferior al cinco por ciento del Presupuesto Nacional. Este subsidio será considerado como parte del patrimonio de la Universidad y solo ella tendrá derecho a administrarlo”.
Al observar el comportamiento de los gobiernos desde 1961, constatamos 65 años de violación sistemática a este mandato. Como comunidad universitaria, no hemos sido capaces de obligar al cumplimiento de la ley por parte de los funcionarios. ¿Cómo es posible que un gobierno osare regatear recursos a una institución que atiende a casi 200,000 estudiantes y cuenta con una plantilla de más de 3,500 docentes y 4,000 servidores administrativos? Con una oferta académica que supera las 150 carreras de grado, maestrías y doctorados, la obstrucción del desarrollo de los sectores más necesitados, quienes son los que mayoritariamente acuden a la UASD, refleja una miopía política y una falta de sensibilidad social preocupantes.
La UASD no debe hacerse cómplice de esta violación solicitando menos de lo que establece la ley. Si consideramos que el presupuesto nacional del 2026 ronda los RD$ 1.74 billones (consolidado), el 5% correspondería a RD$ 87,201.3 millones. La asignación actual, de RD$ 16,411.4 millones, representa apenas el 1%, dejando un déficit operativo inaceptable. Le solicitamos que, al asumir la conducción de los
destinos de la UASD, solicite lo que establece la ley y cuestione las prioridades presupuestarias del Estado.
Asimismo, debemos enfocarnos en la excelencia docente y la investigación. Es necesario diseñar políticas que establezcan la responsabilidad de capacitación continua anual para los profesores y fomenten intercambios internacionales frecuentes. De igual forma, es urgente revisar la carga académica actual, que en ocasiones llega a 44 créditos, convirtiendo al maestro en un «obrero» sin tiempo para la investigación. Sin una inversión económica real en investigación, no habrá desarrollo integral y sostenible; la UASD debe ser la fuente de conocimiento que nutra las políticas públicas del Estado en todas las áreas.
En lo económico, la UASD debe avanzar hacia una autonomía presupuestaria real, mediante políticas de invención e investigación que generen patentes al servicio de la humanidad, las cuales representen ingresos propios. Además, debemos seguir reivindicando a la UASD como símbolo de ascenso social; ninguna otra institución en el país tiene la capacidad de transformar, desde la pobreza, a un estudiante en un líder Nacional, pasando de clase baja a media o alta.
Propuesta de solución: Si tras 65 años los métodos de reclamo tradicionales no han sido suficientes, debemos cambiar la estrategia. Propongo la convocatoria de un Congreso de la Familia Uasdiana con el objetivo de diseñar un plan de acción para el cumplimiento irrestricto de la Ley No. 5778 en un plazo de 10 años. Este plan debe incluir indicadores de mejoría anual, aportes contabilizados al Estado y una cronología de actividades que empodere a cada dominicano desde la Sede hasta todos los recintos para exigir este cumplimiento como un derecho propio. Debemos asumir este desafío como un pacto donde el pueblo defienda su patrimonio, su desarrollo y su futuro.
Atentamente: Lic. Euren Cuevas Medina Profesor Escuela de Derecho, UASD y Director Ejecutivo del Instituto de Abogados para la Protección del Medio Ambiente (INSAPROMA)



